martes, 30 de julio de 2013

MENSAJE PARA EL OLVIDO

El presidente Humala perdió la oportunidad que se le presentaba al dar el Mensaje Presidencial a la Nación para sintonizar nuevamente con el pueblo peruano con respecto a los problemas que aquejan a la nación, al Estado y al mismo régimen que preside el Comandante Humala. Pero dejó pasar la oportunidad y el mensaje se convirtió en una letanía sosa , monótona y reiterativa de promesas y enunciados nada concretos para el país (nada que no encontremos en la profusa y costosa propaganda periodística y televisiva de estos días, además de las medidas asistencialistas ya conocidas e implementadas). Sin embargo, haciendo esfuerzo de análisis del mensaje se puede deducir:


 El reconocimiento, un tanto pesimista del desmejoramiento de nuestra economía.

 Necesidad de mantener al Perú como país líder de la recepción de inversiones (para lo cual se posterga indefinidamente la consulta a las comunidades nativas y se prorrogan las flexibilizaciones laborales especiales a determinados sectores de nuestra economía, perjudicando como siempre al trabajador).

 Necesidad de encaminar el país hacia su industrialización, pero sin establecer etapas ni programas al respecto.




LAS OMISIONES: Numerosas fueron ellas, pero destacamos las siguientes:


 Autocrítica del régimen con respecto a los errores y omisiones cometidos y que han perjudicado en especial a los sectores más deprimidos económicamente de nuestra población : incremento de los precios de comestibles, de combustibles, congelamiento de los haberes del sector público tanto activo como pensionistas (para el régimen sólo el sector militar y policial debe hacerse acreedor a incrementos remunerativos, lo cual no es precisamente inclusivo, tal como pregona el actual régimen a su gestión).

 Cómo enfrentar a las demandas de los diferentes gremios como el de los médicos, enfermeras, técnicos de salud, trabajadores estatales, de universidades, que de una u otra forma ven amenazadas su estabilidad laboral, mejoras económicas y en el caso de las Universidades la autonomía consagrada en la Constitución del Estado.

 Medidas concretas a adoptarse para conseguir mejorar la seguridad ciudadana en el país, pues eso de formular Planes y formar Comisiones es una historia conocida y reiterativa.

 Nada tampoco con respecto a la consulta a las comunidades nativas, en especial para las inversiones mineras, lo cual es por demás sospechoso, pues se está propagando la idea de que solamente se pretende incluir como comunidades nativas a las selváticas, conformados por “ los no contactados”, lo cual sería una burla verdadera a nuestras comunidades diversas. De allí que no es casualidad que uno de los pocos sectores que halagó este mensaje fue la CONFIEP , cuyo titular refiriéndose al mensaje del primer mandatario lo calificó como “positivo, maduro y serio”, pudiéndose aquí aplicar la frase: “dime quien te halaga y te diré a quien sirves”

 Nada tampoco con respecto a nuestra política internacional, tan mellada últimamente con algunos países de Unasur y en circunstancias tan especiales como vive el Perú ante el próximo fallo de la Haya con respecto al diferendo marítimo que sostenemos con Chile.






CONCLUSION

Un mensaje presidencial a la Nación que no pasará a la historia ni por la elocuencia ni por el contenido de fondo. Lo que ha quedado en claro al menos es que el piloto automático está encendido y con los motores muy inclinados hacia la derecha y con la cola de soslayo hacia la izquierda. Lamentable y una nueva oportunidad perdida para el régimen que en su momento se había planteado “La Gran Transformación”. Nada de nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario