1) Vergüenza nacional ha significado la operación repartija que es como ha procedido este tan desprestigiado Congreso en la elección de los miembros del Tribunal Constitucional y al Defensor del Pueblo, que a todas luces menoscabará la imagen de este alto tribunal, en particular por la presencia de personajes como Sousa y Mayorga, que son las antípodas de lo que se supone deben ser los magistrados constitucionalistas. Y lo mismo rige para la designación del Defensor del Pueblo, cuyos antecesores dejaron tan alta valla, que hace más escandalosa la repartija política . De pesadilla la actuación del Congreso.
2) Por otra parte, a menos de un día de renovarse el Tribunal Constitucional, éste en una apretada decisión y con voto dirimente precisamente de su Presidente, quien ha desempeñado antes un alto cargo legal en el BCP, ordena el pago de dicha deuda con especificaciones que atentarán contra el erario nacional, resultas de lo cual uno de los grupos más beneficiados será precisamente el Banco de Crédito del Perú.
3) Y con respecto a la Ley del Servicio Civil promulgada por el presidente Humala, resulta que la misma no era como decían sus patrocinadores para “establecer un régimen único y exclusivo en el Estado” (lo cual estaría muy bien). La sorpresa está en las exclusiones, pues en ese mal llamado régimen único no van a estar comprendidos los trabajadores de las empresas estatales, tal el caso de PetroPerú, tampoco los trabajadores de la SUNAT, BCR, Aduanas, Ministerio Público, Contraloría, Congreso ….etc. De qué régimen único entonces se habla. Una vez más los más débiles sufrirán las consecuencias. Y todavía se sigue hablando de justicia e inclusión social.
4) Y para remate, con un incremento de los casos de la gripe AH1N1, las autoridades de Salud salen ante las cámaras y micrófonos a expresar que las vacunas están garantizadas para la población especialmente vulnerable a esta enfermedad, cuando la terca realidad es otra: no hay vacunas suficientes, conforme lo pueden atestiguar miles de pacientes que acuden a los hospitales en busca de ellas. Como siempre la informalidad como parte de nuestro Estado.


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