Cada vez se nota más el parecido en la gestión política se entiende, entre el Presidente Alan García y el ex dictador, hoy fujitivo de la justicia peruana y extraditable ,el japonés Alberto Fujimori. ¿Cómo se explica esto?... Veamos:
a) El extremo egocentrismo, bueno que es un a característica de García, pero que en los últimos tiempos recuerdan cada vez más al del japonés, hoy probable candidato al Senado del país del Sol naciente.
b) Como Fujimori, hoy Garcia pretende copar todas las instituciones del país: Congreso, Tribunal Constitucional, Fiscalía de la Nación, etc, etc.
c) Y como en la época de la terrible dictadura de Fujimori, hoy Alan García ve el peligro de la izquierda "subversiva" y "totalitaria" hasta en la sopa de letras que engulle.
d) Y también como Fujimori, García atenta contra la libertad de expresión (por supuesto no la libertad de los dueños de los diarios neoliberales y reaccionarios), sino de artistas -sino- preguntarle al pintor y dibujante Piero Quijano, con quien se cometió la mayor tropelía de los últimos años- justificada- por supuesto- por el Presidente García.
e) Y como no podía ser de otra forma, también García tiene a su servicio a las nuevas "geishas", al más puro estilo fujimorista, que salen al frente a justificar los desatinos del gobierno y del Presidente de turno. Allí en primera fila, para vergüenza de los arequipeños, se encuentra por supuesto doña Cecilia Valenzuela, quien lanza en ristre sale a defender a su demócrata presidente, denostando y llenando de improperios a todos aquellos que se atreven a criticar o levantar la voz contra la actual gestión. Claro que no es laúnica, nos faltarían los dedos de las manos y los pies para señalarlos, sino basta repasar las ediciones de la monótona prensa neoliberal del Perú, tanto escrita, radial como televisiva, con casi ninguna excepción.
f) Y como Fujimori, al iniciar su dictadura, también García la emprende contra los gobiernos regionales, tratando de restarles competencia y atribuciones, amenanzándolos con juicios y sanciones por el delito de algunos de ellos, los menos por cierto, de atreverse a ser consecuentes con sus electores regionales y apoyarlos en sus justos reclamos. Un poco más y como Fujimori se desactivan los gobiernos regionales y se tira por la borda todos los esfuerzos por la descentralización del país.
g) Y para hacer más completa la clonación, el gobierno de García expide unos decretos a imagen y semejanza del dictador de los ojos rasgados, pretendiendo imponer la fuerza bruta, legalizando y hasta impulsando el empleo de las armas tanto de policias como militares, cuando no, para hacer frente a los movimientos populares... como diría la juventud de nuestros tiempos: en la onda de Fujimori.
h) Y para no quedarse atrás y seguir manejando a su capricho al Congreso de la República y ante la inminente derrota de los candidatos del oficialismo a la Mesa Directiva del Congreso a renovarse, pues, en la más pura linea fujimorista, los oficialistas hacen labor de topos, tratando de dividir a la oposición y alentando el transfuguismo, al más puro estilo de Fujimori (se acuerdan de Kouri, Cáceres y compañía?)
i) Y como en la época fujimorista, la dura ley se ha hecho sólo para los opositores, no para el oficialismo. El más descarado ejemplo de esto se evidencia en el caso de la congresista Tula Benites, por supuesto del oficialismo, que habiendo incurrido en el mismo delito, o aún peor de la suspendida congresista Elsa Canchaya, no se le aplica la ley ni las normas, que si rápidamente se le aplicaron a la congresista Canchaya. Parafraseando al dictador Benavides: "todo para mis amigos, la dura ley para mis enemigos".
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